El Roble: una materia
viva.
Existen más de 250 especies de
"Quercus" conocidas en todo el mundo, pero sólo unas pocas son
las elegidas en la fabricación de barricas para conseguir excelentes
vinos.
El roble americano, Quercus alba, árbol de porte
majestuoso, tronco derecho y amplia copa, es uno de nuestros protagonistas. Sus
bosques se extienden por varias regiones de Estados Unidos: Norte Apalaches,
Ohio, West-Virginia y Missouri...
En Europa, encontramos otra especie
de roble muy apropiado para la crianza de vinos de alta calidad, el Quercus
Petraea. Francia es la zona geográfica de Europa con más
bosques de esta especie, entre los que destacan Le Fôret du Centre,
Troncais, Allier y Nevers.
La madera de estos robles es de gran dureza,
grano fino, con anillos de crecimiento bien marcados, densa y muy resistente.
Es un árbol de larga vida, que puede superar el millar de
años.
Un profundo conocimiento adquirido a lo largo de los
años, nos aporta la experiencia para elegir los mejores ejemplares. Es
importante el lugar donde habitan pues determina el tipo de grano y los aromas
que la madera aportará al vino.